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El incremento en el número de citas de un artículo: ¡NO a la manipulación y SÍ a las estrategias!

Mediante el artículo científico, el investigador da a conocer los resultados de su trabajo. El impacto que tiene una publicación en el medio académico se puede medir por el número de citas del artículo, por lo que, entre mayor número de citas tenga, es mejor. Esto repercute, a su vez en el reconocimiento del autor,  del centro de investigación, de la institución y del país donde trabaja, brindándoles a todos mayores oportunidades de apoyo económico, y también repercute en el reconocimiento de las revistas donde el autor publica mediante el factor de impacto IF.

Los investigadores con más citas en el 2019

Cada año, el grupo Web of Science de la compañía Clarivate Analytics publica una lista de los investigadores con mayor número de citas en el mundo. Para 2019, la lista fue publicada en noviembre e incluyó a más de 6000 investigadores de 60 países en 21 áreas de investigación, de los cuáles, más de 3500 fueron por trabajos en una determinada área de investigación y casi 2500 fueron por investigaciones multidisciplinarias.

El área de estudio con mayor número de citas fue Medicina clínica seguida por Biología molecular y genética y por Química. Por país, Estados Unidos está en el primer lugar de la lista, seguido por China, en segundo lugar, y el Reino Unido, en tercer lugar (que había ocupado el segundo lugar en años previos). Cabe notar que los trabajos que se incluyen fueron publicados durante la década previa a 2019 (es decir, de 2008 a 2018) y que al elaborar cuidadosamente esta lista, se excluye de ella a investigadores que, de algún modo, hayan manipulado el número de citas de sus publicaciones.

Citas equivocadas y manipulación de citas académicas

 Al llevar a cabo una investigación, el investigador se basa en resultados previos que, generalmente, se buscan en varias revistas científicas como referencia. Al escribir su propio artículo, una buena práctica para los autores es citar de forma correcta y cuidadosa las fuentes en las que se basó el artículo en sus diferentes fases. Y es aquí donde surge uno de los primeros problemas de citas incorrectas, si no mal intencionadas, sí bastante perjudiciales para los científicos y las revistas científicas como lo es citar un artículo con base en una fuente errónea.

Como ejemplo del incremento en citas incorrectas de un artículo, tenemos la publicación de los investigadores Gustav Wickström y Tom Bendix, del 2000 en la que argumentan no estar de acuerdo con el efecto Hawthorne según el cuál, los individuos de un experimento modifican su conducta si saben que alguien los observa y no debido a alguna otra variable propia del experimento. A partir de su publicación, el artículo tuvo al menos 150 citas incorrectas de un total de 196, según una investigación llevada a cabo por Kåre Letrud y Sigbjørn Hernes de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Lillehammer, Noruega.

No es extraño que un científico quiera aumentar el número de citas pues sabe que esto repercute directamente en un mayor reconocimiento de la comunidad científica hacia su persona y en un mejor acceso a mejores apoyos económicos para él mismo, sus investigaciones, grupos de investigación e incluso para la universidad o centro de investigación donde trabaja. Así pues, como práctica común, los investigadores tienden a recurrir a las autocitas, es decir, a citar sus propios trabajos previos, lo cual no es incorrecto si se presentan resultados actualizados de una cierta línea de investigación, pero en exceso, pueden repercutir negativamente en la credibilidad de la revista.

Sin embargo, existen grupos de editores de revistas y autores cuya práctica es la de citarse entre ellos y hacer que otros autores los citen o citen a ciertas revistas en particular independientemente de la relevancia o importancia de otros artículos similares, lo cuál ya es una manipulación de citas académicas que puede derivar en la pertenencia a grupos que se han identificado como Cárteles de citas académicas dentro de la Mafia de las citas académicas.

Mafia de las citas académicas

En la Mafia de las citas académicas, existen grupos de autores o editores de revistas que fomentan las citas de ciertos artículos o de revistas en comparación desproporcionada con otros artículos o revistas de mayor relevancia para algún tema en particular. Es claro que la identificación de estas prácticas y de los grupos que las llevan a cabo no es inmediata como en el caso de las autocitas y debe hacerse con cuidado para evitar el daño equivocado a algún grupo de investigación que se identifique como manipulador potencial de citas. Para ello se han desarrollado algoritmos de detección de Cárteles (o mafias ) de citas académicas como el que desarrollaron  Iztoc Fister Jr., Iztoc Fister y Matjaz Perc de Slovenia.

Un claro ejemplo de manipulación de citas es el caso del científico Kuo-Chen Chou que fue removido del comité editorial del Journal of Theoretical Biology ya que solicitaba a varios autores citar sus publicaciones e incluso les sugería cambiar los títulos de sus artículos para mencionar el algoritmo que él había desarrollado. Incluso, se dieron los casos en que Chou fue incluido como coautor en las etapas finales de revisión de algunos artículos. Para tener una idea del panorama final de la manipulación de citas, antes de 2003, Chou era autor de 168 artículos con unas 2000 citas y a la fecha, ¡tiene 602 artículos con más de 50,000 citas! Con esta práctica se convirtió en uno de los investigadores más citados en el mundo.

Estrategias para aumentar el número de citas de un artículo

Es claro que al publicar un artículo de calidad, el científico quiere que su trabajo se conozca y se le cite para saber que su contribución está siendo difundida y aprovechada en el ámbito académico.

Sin embargo le conviene decir: ¡No a manipulación de citas y sí a las estrategias!

Para aumentar el número de citas de un artículo es importante cuidar cómo está escrito, que seleccione palabras de búsqueda que los investigadores en el área suelen usar y que tenga un título cautivador. Esto, sin duda, repercutirá en que sus colegas encuentren su artículo fácilmente y les agrade su lectura. Es crucial también cuidar el contenido, y que, tanto los datos como la metodología usada se hayan revisado para no dejar lugar a dudas en los lectores y el artículo se vuelva una referencia confiable. En este sentido, se puede recurrir a servicios profesionales que se encargan de la edición de los artículos como Enago que hace una cuidadosa revisión del escrito.

Entre otras estrategias para aumentar el número de citas de un artículo, se puede mencionar la integración de enlaces a bases de datos analizados o a una explicación más amplia de algún punto en particular como la metodología usada. Incluso es muy recomendable tomar la decisión de publicar en revistas de acceso libre para que el artículo esté al alcance de un mayor número de lectores. Una vez que su artículo esté publicado, se recomienda promoverlo en todas partes, con sus colegas, con sus alumnos, en conferencias y, en fin, a toda su comunidad científica a la que tenga alcance y en ese sentido, ¡apóyese en las redes sociales! No dude en seguir todas estas estrategias para aumentar el número de citas de sus artículos. Si quiere conocer más consejos, puede, incluso, tomar seminarios digitales que ofrecen compañías especializadas de apoyo académico como Enago. Compártanos su opinión y sus inquietudes sobre este tema.

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